Robo como profanación: la transgresión a la religión espectacular
Abstract
El capitalismo se ha constituido como una religión que, al juicio de Walter Benjamin, se funda en un culto sin dogma, sin descanso y sin expiación. Esta nueva religión no necesita la fe de sus devotos, de forma que cada quien puede creer lo que quiera mientras se consagre en todo momento a su culto culpabilizante. Por esto, el capitalismo pareciera ser una religión improfanable en la que toda relación social está dirigida por el culto y es mediada por una imagen sagrada. En este texto analizaré el carácter religioso del capitalismo a partir del concepto de espectáculo, propuesto en 1967 por Guy Debord, y la forma en la que esta religión de culto puede profanarse a través del robo de mercancías. Cuando se roba, el fin supremo de la economía capitalista no es realizado. Se consume gratis, sin pagar por el producto adquirido. Al robar se interrumpe la circulación mercantil y se accede a los objetos sin la mediación del dinero. Por ello se desarticula el valor de cambio de la mercancía, en donde se funda lo sagrado de esta religión. La motivación de la reflexión que viene es indagar en la forma en la que el robo desvía el mandato de consumo al burlar el valor de cambio y, con ello, la dimensión metafísica de la mercancía capitalista.
Fields of Study & Subjects
Walter Benjamin Studies Compilation
Political Economy and Marxism
Marxism and Critical Theory
Publication details
- Journal / source
- Theoría Revista del Colegio de Filosofía
- Issue
- 48
- Pages
- 75–96
- Publication date
- 4 February 2026
- Language
- ES