Los Ojos que no Necesita: Sobre la externalización, la condensación y cómo Dios conoce sin mediación
Abstract
¿Cómo conoce Dios si no tiene ojos? La pregunta parece ingenua hasta que se examinan sus supuestos ocultos. Los ojos pertenecen a los conocedores finitos porque el conocimiento finito depende de la exteriorización: lo que es interior se vuelve parcialmente accesible solo al cruzar la distancia epistémica que separa a un sujeto de otro. Dentro del marco de la Topología Gaitan, esa distancia se describe mediante el Muro, el límite estructural que gobierna toda recepción finita. Este ensayo sostiene que el conocimiento divino no puede entenderse como una ampliación infinita de la cognición finita. Dios no conoce mediante observación, recepción ni atención distribuida sobre un campo de objetos, porque nunca se encuentra del lado lejano de la separación epistémica que hace necesarios esos actos. El ensayo también refina la terminología propia de la topología al mostrar que expresiones como «condensaciones futuras» y «miles de millones de interiores a la vez» reintroducen inadvertidamente sucesión temporal y atención cuantitativa en un marco que excluye ambas. En lugar de proponer una ontología positiva del conocimiento divino, el ensayo realiza un desmontaje sistemático de cada modelo gramatical finito mediante el cual suele imaginarse la omnisciencia. Concluye dejando una sola pregunta constructiva sin resolver: si toda descripción finita ha fracasado, ¿qué tipo de conocer permanece cuando recepción, observación, sucesión y atención ya no aplican?
Fields of Study & Subjects
Phenomenology and Existential Philosophy
Philosophy and Phenomenology Studies
Religious and Theological Studies
Publication details
- Journal / source
- PhilPapers (PhilPapers Foundation)
- Publication date
- 27 July 2026
- Language
- ES
- Document type
- Book