Temor y esperanza en el encuentro médico

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Authors: Hernán C. Doval
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Abstract

No mueres por estar enfermo, mueres por estar vivo." MICHEL DE MONTAIGNE INTRODUCCIÓNCuando un paciente va al encuentro de su médico, junto con su malestar siempre lleva a cuestas, inevitablemente, el "temor" y la "esperanza".Cuando consulta por primera vez, tiene el temor de que su malestar sea verdaderamente una enfermedad real (aquella que está en los libros de texto de medicina y produce sufrimiento y a veces hasta la muerte) y a su vez también la esperanza de que le digan que su molestia no es algo que tenga entidad de enfermedad clínica.Pero aun cuando ya tenga un diagnóstico de enfermedad, también mantiene la "fluctuación anímica" (así denomina Spinoza al estado mental que nace de dos afectos contrarios), de temor y esperanza.Cuando ya se está enfermo, esta ambivalencia afectiva se expresa como temor de no curarse o de padecer una enfermedad crónica con limitaciones y sufrimiento y esperanza de curarse completamente, o en su defecto mantenerse en tratamiento crónico pero sin limitaciones ni incomodidades.Pero aun antes de que el médico pueda dar forma a la esperanza de futuro del paciente, debe comenzar por tratar de comprender cuál de los dos afectos presentes, como caras de una misma moneda, predomina en ese paciente expresado como sentimiento de miedo o esperanza.¿Teme no curarse o espera curarse?, ¿tiene miedo de no poder trabajar en lo que hace o espera continuar trabajando?Así, es importante reconocer si teme sufrir un infarto o si espera estar en su 30 aniversario de bodas, si está temeroso de no poder mantener su hogar o si espera seguir siendo un trabajador activo, si tiene miedo de que su cirugía vascular termine en amputación o si espera que su claudicación desaparezca, si tiene terror a una muerte dolorosa o por descuido o si espera la muerte antes que un final con sufrimiento insoportable.Estos sentimientos de temor y esperanza, por lo general, están cuidadosamente guardados y sólo son revelados a un médico que, por su comportamiento, sea digno de su confianza.Según Baruch de Spinoza, aquel amable filósofo judío holandés de piel cetrina y ojos negros de mediados del siglo XVII, el hombre posee un conatus, una potencia que lo impulsa a "perseverar en su ser", (1) a realizar y actualizar su naturaleza para afirmar y mantener su existencia.Lo que favorece la naturaleza del conatus, lo que incrementa su potencia de obrar, le produce "alegría" o "felicidad", lo que lo perjudica

Fields of Study & Subjects

Ethics and bioethics in healthcare

Publication details

Journal / source
Revista Argentina de Cardiología
Volume
76
Issue
1
Pages
82–85
Publication date
6 January 2026
Language
ES